Males contra todos
Los versos están al final del canto VII de la Ilíada. Es el momento en el que aqueos y troyanos, tras recoger los cadáveres de unos y otros que infestaban el campo de batalla y quemarlos en sendas piras, velan armas para seguir con la carnicería al día siguiente, poseídos por el odio y la soberbia que anima a unos a intentar traspasar los muros de la ciudad de Troya y a los otros a empujar a los invasores hacia sus naves y forzarlos a hacerse de nuevo a la mar. La lucha se encuentra en tablas: e